Cómo limpiar el acero inoxidable
Cómo limpiar el acero inoxidable

Cómo limpiar el acero inoxidable

Para mantener tus equipos de acero inoxidable verdaderamente inmaculados, sigue estas cinco cosas que debes hacer y cinco que no debes hacer.


Cuando se trata de equipos de cocina, el acero inoxidable tiene muchas ventajas. ¿Una imagen elegante, moderna? Sí. ¿Resistente al óxido? Sí. ¿Muestra todas las suciedades y manchas? Muchas veces sí. Para mantener tus equipos de acero inoxidable verdaderamente inmaculados, sigue estas cosas fáciles que debes hacer o no.


: Limpiar al menos una vez por semana.

Limpiar el acero inoxidable al menos una vez por semana, o cada vez que tenga suciedad visible.

NO: No pospongas la limpieza semanal.

El acero inoxidable es una aleación de hierro, cromo y otros elementos. Cuando estos elementos reaccionan con el oxígeno, se forma una capa fina resistente a la corrosión. Pero como la suciedad o las manchas interrumpen este proceso de oxidación, la limpieza regular es indispensable para conservar el lustre. Al limpiar con mayor frecuencia, logras que tus equipos luzcan más nuevos por más tiempo.


: Usa un paño de microfibra o de 100% algodón.

Los paños de microfibra son absorbentes y no arañan las superficies. Las hojas de 100% algodón casi no dejan pelusas residuales. Las toallas de papel pueden dejar demasiados arañazos y pelusas.

NO: No uses una esponja áspera o un estropajo.

No te atrevas a usar un instrumento de restregar para agarrar la suciedad compacta. Al igual que las toallas de papel potencialmente abrasivas, los cepillos de fregar pueden dejar arañazos desagradables.


: Usa los limpiadores correctos.

Windex® Original Glass Cleaner y Pledge® Multi Surface Everyday Cleaner, ambos dejan un brillo sin ralladuras y son seguros para usar al remover el tipo de suciedad que se encuentra en los equipos de cocina de acero inoxidable, desde huellas digitales hasta manchas de comida.

NO: Uso de limpiadores abrasivos.

Nunca uses limpiadores abrasivos (como líquidos o polvos para restregar), los cuales pueden arañar la superficie de tu acero inoxidable y dañar de forma permanente su acabado.


: Primero rocíalo en el paño.

Sosteniendo el producto a ocho pulgadas de distancia, rocíalo en un paño de microfibra o de algodón. Usa otro paño limpio para secar.

NO: No lo rocíes directamente en los equipos.

Aplicarlo en el paño, en lugar de rociarlo directamente sobre el equipo, asegura que el producto no penetre en el acabado.


: Ve en la dirección de la fibra.

Mira de cerca. El acero inoxidable tiene una “fibra” direccional, también llamada línea de pulido. Para obtener los mejores resultados, pasa el paño en la dirección de la fibra hasta que el equipo esté limpio. Ir en contra de la dirección de la fibra podría causar arañazos.

NO: ¡No limpies un horno caliente!

Limpia los equipos solo cuando estén fríos al tacto.

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